domingo, 18 de noviembre de 2012

Crónica libertaria:




















LA LIBERTAD!!
la libertad está encendiendo mi sangre,
la libertad está construyendo mi ser,
me hace fuerte de nuevo,
me hace renacer...

La libertad de cada pensamiento,
pensamientos libres de dolor,
de tristeza bajo el viento,
libres también del rencor...

Previa belleza impregna mi pluma,
solo necesito dejarla bailar sobre el papel.
Previa esperanza que nace en mi alma,
solo necesito dejarla gritar por cada poro de mi piel.

Porque hoy sé que soy libre,
porque hoy sé que puedo jugar
como cuando era niña y coger
un bus a cualquier lugar.

Hoy puedo con todo,y vuelvo a saltar los charcos...

Crónica de las mentiras:

A veces mienten,
a veces mienten los ojos de aquel que confiesa,
a veces miente su voz,
a veces mienten sus piernas.

A veces, solo a veces,
 sus mentiras me acarician,
a veces sus mentiras te acarician a tí.
A veces son mentiras tan dulces
que hasta las quiero vivir...

Crónica de lo olvidado:

Sin ella el jardín estaba vacío,
tanto como aquel cuaderno de hojas en blanco
que dejó olvidado en aquel rincón de su alcoba.

Sin ella, el aire olía diferente,
tanto como aquellas palabras susurradas
que dejó olvidadas en algún rincón del recuerdo.

Sin ella, la casa estaba solitaria
y su aroma se había perdido totalmente
en el grandioso vibrar del tiempo.

Sin ella, estaba apagado y olvidado
todo aquello que le hacía feliz,
estaba asustado tal vez el cielo.

Sin ella, el mar se ondulaba grisáceo y purpúreo,
tormentoso y vacío de ritmo,
como si una parte de él también
hubiera rodado a otro abismo con ella.

No era especial, ni agraciado el paisaje
que se dibujaba tras el cristal
si ella no podía observarlo
apoyada en el alféizar de la ventana.

No quedaba calidez en la brisa del balcón,
ni siquiera esas tardes de agosto,
también entonces hacía frío sin ella.

También entonces él quedaba en el olvido,
y desaparecía del mundo sin ella.

También entonces le devoraba la locura
de no encontrarla,
también entonces le asfixiaba su ausencia.

Porque sin ella, todo quedaba en el frío olvido,
porque sin ella sus días eran aún más grises,
porque sin ella nada tenía sentido.
Sin ella, él era débil y arrugado.

Sin ella el álbum de recuerdos
no podía pasar la siguiente página,
porque el álbum contaba la historia
de dos viejitos que corrieron juntos
el girar de la tierra.

Una historia ,que Sin ella...
terminaba para él.

Cartas al aire:

Me encanta escribir cartas al aire,
sabes que es muy posible que nadie las lea,
pero lo importante es lo que dejas de tí,
lo que se desprende cuando las escribes...

El dolor que se queda atrás,
la arrogancia que se pierde pisada por sentimientos reales,
el respeto que se despereza y se pone a bailar,
mientras que la rabia comienza a sonreír
y tu alma empieza a calentarse y sentirse nueva para seguir,
las lágrimas que desaparecen para pintar nuevos recuerdos...

Cartas al aire.

Son cartas a gritos, son cartas desesperadas.
Cartas de odio.Cartas de amor. Cartas de olvido.
Cartas de amigo.

¿y que escribir en una carta al aire?

TODO.

Puedes escribir, el llanto.
Puedes escribir el miedo.
Puedes decir todo aquello que nunca dirías,
pues son cartas dirigidas al viento,
solo al viento,
puedes pedir un deseo o contar un secreto.

Puedes ser tu mismo, puedes ser libre,
 como lo soy yo en este momento.

Crónica existencial:

Me gustaría decirte tantas cosas a la cara...
y que las entendieras esta vez.
Pero sé que es imposible hacerte saber algo
 si cierras los ojos, tapas tus oídos
 y miras hacia otro lado.

Nunca escuchaste cuánto hablé,
nunca leíste que escribí,
realmente es como si nunca hubieras
estado en los momentos importantes de mi vida,
pero se que estuviste en todos,
porque tu eres la causa de que yo estuviera allí.

Tu eres mi origen y no puedes ver.
Es extraño, es gris este sentimiento que se clava en mí.
Este sentimiento que me envuelve desde hace tanto.
Es el que colorea mis días y marca mis equivocaciones,
es el sentimiento que subraya mis miedos
y que está escribiendo mi camino.

Pero a pesar de este sentimiento,
aún reservo ese hueco en mis brazos solo para tí...




CRÓNICA DE LO QUE NO FUÉ:



Ahora estaba tranquila.
Pues el silencio le contó mil y un secretos,
y fué en ese mismo instante cuando todo aquel vendaval
desapareció y se esfumó,
y se dió cuenta de que ya no sentía nada.

Le resultaba tan extraño haber confundido
el hielo con el fuego, el aceite con el agua,
el azúcar con la sal,
¿cómo había sucedido todo aquello?
¿cómo confundir aquello que no puede mezclarse?

Había creído hasta entonces tantas cosas que no eran verdad.
Pero ahora podía verlo todo claro, ahora le impregnaba una absoluta
lucidez cegadora.

Quizá antes había estado dormida.
Puede que tan solo hubiera estado soñando
y todo aquello hubiesen sido proyecciones de sus
deseos más recónditos.

Puede que por unos momentos,
aquel vendaval de emociones y sensaciones hubiese sido real,
puede que ella misma lo hubiera creado y en esos momentos lo hubiera
abrazado inesperadamente, pero ahora...
ahora no quería volver a mirarle,
ahora sabía que era un falsa ilusión, y eso la reconfortaba
como agua de rocío.
Eso calmaba su alma y relajaba sus sentidos...