Los días van pasando,
lo prescindible va esfumándose
y poco va quedando en estos días.
El tiempo se pasea por las lineas pesadas de los árboles,
de los rostros arrugados,
de las espaldas encorvadas...
y los días vacíos quedan,
vacíos de las risas y la niñez.
Seguimos aquí, y nada falta
seguimos aquí y nada hay.
Hay tanto que quiero descubrir,
tanto que podríamos ver...
Tantos lugares que visitar
y parece que ya es tarde
y que no queda tiempo.
Parece que los días se nos escapan
rápidos, como hojas en el viento.
Quiero andarlos contigo hoy.
Quiero disfrutarlos antes de que se larguen,
despistados y aburridos,
entre mis dedos...