jueves, 22 de noviembre de 2012

Con el miedo en las pestañas:

No sabría explicar, 
ese miedo que me ronda
porque cada nuevo día,
de repente se transforma.


De repente, es el presagio 

de algo oscuro por venir,
de repente es la certeza 
de algo oscuro que está en mí.


Por instantes, ya no es malo,

solo atisbo esa flor,
que está creciendo poco a poco,
en el jardín del dolor.




Es el miedo a conservarla 

y a impregnarme de su olor,
de cuidarla como nunca,
de regar la con mi amor.


Es el miedo a que marchite 

y el saber que pasará,
pues no hay rosa que no grite
sin manchar la eternidad.


Es el  miedo de su huella,

que en mi alma quedará,
es el miedo de sus sombras
y sus ansias de volar.


Es un miedo en las pestañas,

que se esconde tras de mí,
es un miedo en las entrañas,
que no puedo resistir...


Vuela al aire el deseo

más marchito que hay en mí,
vuela al aire el desenfreno
por dejarla ir...

CRÓNICA DEL MUNDO ENFERMO:

Porque el día también puede despertar estrellado...


Tantas sensaciones del alma, se quedan encendidas en mí,
parece que son locas razones de lo que te quiero decir,
parece que poco a poco en el camino una huella sin color
va pintando con buen ritmo en este pobre corazón.

Nubes rotas y sol menguante, mundo loco y sin sabor
una pieza de tu arte y una pizca de mi amor,
van trazando un nuevo día 
mordazmente agotador,
que me envuelve y desafía
y me llena de calor.

Despertarse en este abismo,
de la eterna inmensidad,
despertar y ver los truenos
de esta enorme tempestad.

Locamente, loco en su locura...
se alborota un mundo cruel,
te abanica con sus deudas,
te reprocha con su ser,
te invade poco a poco,
con su enferma sensación,
te enloquece como loco...
te hace perder la razón.