A veces mienten,
a veces mienten los ojos de aquel que confiesa,
a veces miente su voz,
a veces mienten sus piernas.
A veces, solo a veces,
sus mentiras me acarician,
a veces sus mentiras te acarician a tí.
A veces son mentiras tan dulces
que hasta las quiero vivir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario